Rubén Pérez: “Para llegar a Europa hay que lograr la permanencia”

May 26, 2019

  • Entrevista exclusiva de EDDM al capitán del CD Leganés

 Foto hecha por Alberto Viña Azores

 

 

Rubén Pérez del Mármol, conocido en el campo como Rubén Pérez, es uno de los futbolistas que en su día absorbió y en la actualidad sabe transmitir los valores de su club actual: el CD Leganés. Nacido en Écija (Sevilla), allá por 1989, comenzó a jugar al fútbol en el club de su ciudad y en 2004, con 15 años, hizo las maletas hacia la capital para vestirse de rojiblanco. En el Atlético de Madrid se crio y aprendió sus dotes futbolísticos.  Con 21 años Quique Sánchez Flores le hizo debutar en mayo de 2010. Concretamente en la última jornada de esa temporada, remplazó a Borja Bastón, en el mítico Vicente Calderón y ante un Getafe que venció 0-3 en una temporada donde los colchoneros acabaron novenos.

 

La historia ha cambiado mucho para el club del oso y el madroño, pero eso da para otra historia. Al igual que el Atlético, Rubén Pérez fue evolucionando y pasando por diferentes equipos de Primera División: Deportivo, Getafe, Betis y Elche. Estos solos fueron alguno de los destinos de Rubén, pero sin duda su mayor logro y recuerdo como futbolista fue su participación con la selección sub-21 y la conquista del europeo en Dinamarca en el 2011. De hecho, el propio Rubén admite que su mejor partido como futbolista fue con aquella selección que conformaban nombres como De Gea, Thiago, Javi Martínez, Mata o Muniain:

 

“Hay un partido con la selección española sub-21 vs Croacia. Ya no solo por el partido, sino por el resultado, la selección española, siendo un jugador español que lo siente tanto, le di mucha importancia. Al final siempre te fijas en el resultado, pero me podría quedar con ese partido".

 

Además, Rubén es una de esos futbolistas que refleja la vida de aquellos jugadores que no se consolidan en un equipo. Probó suerte en Italia con el Torino en 2014, pero seis partidos saliendo desde el banquillo le hicieron regresar al sur de España, concretamente con el Granada ese invierno. En ese medio año ayudo al Granada a mantenerse e hizo lo propio la campaña siguiente.

 

Sin embargo, y a pesar de haber jugado treinta encuentros como titular en su última temporada, Rubén deicidio cambiar de aires a una pequeña ciudad del sur de Madrid que acaba de alcanzar la Primera División: Leganés. Un club con el que quedó oficialmente vinculado el pasado verano. Desde el primer momento el futbolista andaluz se convirtió un fijo en la medular de los pepineros para Asier Garitano. Algo que también ha ocurrido este año en el primer año de Mauricio Pellegrino. Dos entrenadores que, según Rubén, son similares y tratan el aspecto que más te hace competir en Primera División, la defensa:

 

“Son parecidos. Los dos son entrenadores defensivos y yo al ser un pivote defensivo veo elemental esa función. Si defiendes bien tienes opciones y si defiendes mal estás en Segunda”.

 

Una defensa que no estuvo muy fina las primeras jornadas. Solo un punto de quince posibles hacían prever las peores sensaciones en la Avenida de los Once Leones. Sin embargo, para Rubén hay un partido que fue el punto de inflexión de la temporada y de hecho, lo incluye como el partido que tuvo uno de los goles que más ha celebrado, ya que vive más el fútbol cuando pasa por malos momentos:

 

“El cambio viene después del Alavés. Al equipo le estaba costando, competía bien pero defensivamente no estábamos siendo sólidos para ganar en Primera. Mauricio optó por la línea de cinco y ahí empezó todo. El gol al Alavés. La victoria (con gol de En-Nesyri) fue un alivio y luego los goles que le hemos hecho al Getafe este año (1-1 en Butarque, 0-2 en el Coliseum)”.

 

 Foto hecha por Alberto Viña Azores

 

Como vemos, el cambio de sistema de Pellegrino dio sus frutos tras un mal inicio y comienzo muy difícil con dieciocho jugadores nuevos y un cuerpo técnico renovado:

 

“La verdad que la transición no fue sencilla. Asier conocía bien el club desde Segunda B a Primera División y el cambio de Mauricio fue grande. Luego a nosotros, con la llegada de tantos jugadores, nos costó mucho”.

 

Jugadores que se tuvieron que adaptar a lo que era el Leganés. Un Leganés que ha necesitado de sus cuatro capitanes para intentar mantener al equipo enchufado. Capitanes que tuvieron que sustituir la figura de Martín Mantovani. Un jugador eterno del club para el que Rubén solo tiene elogios:

 

“Tenía mucha importancia en el club, en el vestuario y en el campo y es verdad que se le echa de menos. Nosotros intentamos hacer lo mismo y no ha sido fácil con tantos compañeros nuevos, el mal inicio e intentamos que todo el mundo se adapte bien, que el día a día sea bueno para todos los compañeros”.

 

Y es que las palabras de Rubén son ciertas, pero si es verdad que el grupo de este año del CD Leganés ha sido clave dentro y fuera del campo para revertir la situación y lograr la permanencia virtual con bastante antelación gracias a un ambiente necesario para mantenerte en la máxima categoría del fútbol español:

 

“La experiencia te dice que lo fundamental es un buen vestuario con gente sana, trabajadora, que se implique en el grupo y esté a disposición de todo. Pienso que si tienes muy buena plantilla, pero el grupo de jugadores solo mira lo personal pues es imposible conseguir cosas. Tenemos un buen vestuario y por allí se debe empezar a crecer y si no tienes gente que mire por el grupo no tienes nada que hacer en Primera División”.

 

 Foto hecha por Alberto Viña Azores

 

Un ambiente que en estás últimas semanas ha sido difícil por los alrededores de Butarque. Y es que muchos de los jugadores con lo que Rubén comparte vestuario no estarán la temporada que viene: “Esto es fútbol y tenemos que acostumbrarnos a ello y al final intentamos disfrutar estas últimas semanas de los compañeros que ya no van a estar”, pronunciaba el mediocentro.

 

 

Y si el ambiente se ha vuelto emotivo las últimas semanas en Leganés, el final de temporada se ha vuelto duro. Desde el encuentro del Villarreal el equipo solo logró vencer en Sevilla y empatar ante el Celta. A pesar de unos grandes números en casa, solo cuatro derrotas en toda la temporada, en los últimos cuatro partidos el equipo no consiguió vencer en su feudo. Una mala racha que empezó el día del Villarreal:

 

“Ha sido el peor partido de la temporada. Hubo falta de intensidad y no pudimos crear peligro. En casa somos fuertes y quizás nos hemos malacostumbrados todos dando esa sensación de que en Butarque era imposible ganarnos. El equipo siempre compite bien, aunque el final nos ha costado al ver el objetivo cumplido. Mentalmente ves las cosas de otra forma”.

 

Una mentalidad que mantiene un discurso con la misma idea. Sin dejar de buscar algo más ambicioso, el capitán pepinero tiene claro que el objetivo y discurso de la temporada que viene es la salvación:

 

“Para llegar a Europa hay que lograr la permanencia. Si se puede mirar hacia arriba mejor, pero lo importante es la permanencia para que el club tenga ingresos y el club pueda seguir creciendo”.

 

Al final de la entrevista Rubén mostró su lado más natural y más humano. Nos admitió que no es un amante de la lectura y la prensa, que su película favorita es El niño con el pijama de rayas y que más que se un apasionado de Juego de Tronos o La Casa de Papel, le gustan otro tipo de programas:

 

“La Resistencia me gusta mucho. David Broncano es una persona competitiva que crea un buen ambiente y todo el mundo que va allí se siente cómodo”. + ¿Te gustaría ir? -Sí, no me importaría. +Tendremos que mencionarles en redes sociales. +Muy bien (ríe).

 

Además, Rubén no escondió su afición por la música o el amor a su familia para desconectar de la burbuja del mundo del fútbol. No obstante, hay algo con lo que el mediocentro rinde siempre:

 

“Me gusta jugar mucho a la play. Eso es lo que más. En el FIFA tengo un nivel altísimo”. (risas de los presentes).

 

 Foto: Alberto Viña Azores

 

Finalmente, la pasión por su familia y el fútbol se fundió en el Mundial de Sudáfrica de 2010, el único de nuestro país. Él no recuerda qué gol celebró más, pero sabe que fue aquel Mundial:

 

“No recuerdo el partido, pero fue el Mundial de España. Estaba con mis padres, mi hermano y mi familia. Al final nunca tengo la suerte de poder  ver un partido con ellos. Me acuerdo que fue en casa de mis padres y fue una locura”.

 

Y así fue como en diez minutos Rubén Pérez atendió a dos jóvenes y les transmitió una parte de lo que es el Leganés: “Un club en crecimiento”. Y lo que es Rubén Pérez: “trabajador”.

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