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La vida pirata

April 6, 2019

Partidazo del Rayo Vallecano, que tras esta victoria se queda a tres puntos de la salvación

 

RAYO VALLECANO 2-0 VALENCIA CF

 

ALINEACIONES

 

Rayo Vallecano: Alberto García; Tito, Gálvez (Velázquez 82’), Abdoulaye Ba, Advíncula; Mario Suárez, Pozo; Álex Moreno (Álvaro García 66’), Embarba, Bebé (Uche Agbo 73’); Raúl de Tomás.

 

Valencia CF: Neto; Gayà, Diakhaby, Gabriel Paulista, Roncaglia (Wass 81’); Cheryshev, Parejo, Kondogbia, Ferrán Torres (Guedes 60’); Santi Mina, Rodrigo (Gameiro 60’).

 

GOLES

 

1-0: Raúl de Tomás 32’

2-0: Mario Suárez 90’

 

 

La Franja no estaba muerta. Solo estaba esperando el momento idóneo para demostrarlo. Y lo ha encontrado en una victoria muy contundente contra uno de los equipos más en forma de Europa.

 

El planteamiento de Jémez siguió la línea de los últimos partidos: presión intensa, líneas arriba y juntarse alrededor de la posesión de la pelota. El Valencia, por su parte, esperó su oportunidad haciendo algo de lo que mejor se le da: replegarse agazapado a la espera de un contraataque demoledor. Pese a que el conjunto ché consiguió esto último en varias ocasiones, un acertadísimo Alberto, que regresaba al once tras varios meses relegado al ostracismo, le impedía transformar sus oportunidades en goles (penalti detenido a Parejo incluido). Así, el Rayo se lo creyó cada vez más, y en un robo de un gran Embarba llegó el tanto de RDT, quien ya lleva trece goles esta temporada.

 

La segunda parte giró en torno a los mismos planteamientos que la primera, aunque el paso de los minutos fue llevando poco a poco al Valencia arriba. La entrada de Gameiro y Guedes dinamitó la circulación de balón, y la Franja se enfrentaba a un dejà vu. Y es que no sería la primera vez que echa por tierra un resultado favorable tras una gran primera parte, pero la solvencia defensiva y la solidez mental mejoraron respecto a Ipurúa y al partido frente al Betis, y el conjunto de Paco Jémez aguantó hasta que Mario Suárez sentenció rematando un córner en el descuento.

 

Sin duda, uno de los principales argumentos para lograr semejante proeza fue la afición. El rayismo inyectó ese punto de tensión, coraje y valentía que en ocasiones precisaba el equipo. Aunque también se debe decir que fueron los futbolistas los que comenzaron esa retroalimentación, especialmente el hoy capitán Alberto. El guardameta fue muy discutido cuando se anunció su titularidad, pero demostró su nivel y su profesionalidad realizando una de las mejores actuaciones individuales de la temporada del Rayo Vallecano, a la altura (o quizá más alto por el rival) de la de Stole Dimitrievski en el José Zorrilla allá por enero. La figura del capitán brilló por encima de la del resto, y se llevó una ovación merecidísima.

 

El rayismo cree en la salvación y en la remontada. Partidos como los de hoy les dan la razón. Y es que en Vallecas no encuentran un significado a la frase “darse por vencido”. Mientras las dichosas matemáticas no digan lo contrario, la canción de “La vida pirata” seguirá teniendo acordes de Primera División.

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