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Raúl de Tomás: el paradigma del nueve moderno

February 18, 2019

  • El punta rayista posee todas las características del delantero contemporáneo: movilidad, capacidad de asociación y destreza para no pisar el área a no ser que sea necesario.

 

 

 

De Gerd ‘Torpedo’ Müller a Luis Suárez, pasando por Ronaldo o Hugo Sánchez, el fútbol no es ajeno al paso del tiempo. Las épocas cambian, y con ellas los estilos y los sistemas de juego. El delantero, el nueve, es una de las figuras que mejor lo representa.

 

Todo el objetivo por el que se apuesta por una u otra forma de jugar desemboca en lo más importante del fútbol: marcar goles. La consecución de un tanto a favor gracias a la manera de llevar la pelota desde la portería propia hasta la portería rival. Antaño, eran los delanteros, los que portaban el “9” a la espalda, los encargados de culminar todo este proceso. Ahora, suele ser más un jugador de segunda línea el que determina el devenir del partido. Proliferan los segundos puntas, los Messi, Salah o Hazard, y la figura del delantero ha variado mucho con el paso de los años y la renovación de estilos. El paradigma del nueve ha cambiado. Ya no se busca tanto que el ariete ejerza como tal, que fije a los centrales, que permita la llegada de los jugadores de segunda línea o que remate los innumerables centros laterales que aquellos extremos a banda natural, ya casi extintos, lanzaban una y otra vez.

 

Actualmente, los jugadores de banda trazan continuas diagonales (a veces se emplean a pierna cambiada), y los delanteros suelen desocupar el área rival con el fin de desordenar las líneas defensivas contrarias. Ahora, si llevamos estos hechos al Rayo Vallecano, nos es sencillo identificar a cada jugador del once titular con cada rol detallado: jugadores trazando diagonales (Embarba o Trejo) y un delantero que desconcierta a los defensas rivales. Y ahí es donde entra Raúl de Tomás, el paradigma del nueve moderno. Su importancia en el juego del Rayo Vallecano va en aumento, y es capaz de desempeñarse en varios roles o funciones según lo que el partido le demande. Sin embargo, su mejor versión se da cuando juega alejado del área y cerca de los jugadores de banda, con quien establece una asociación mortal.

 

Su último partido, contra el Atlético de Madrid, dejó unos datos que ejemplifican a la perfección los rasgos del delantero contemporáneo. El gráfico que vemos debajo de estas líneas muestra las zonas del campo donde RDT entró en contacto con el balón durante dicho encuentro. Tan solo recibió el balón dentro del área en cinco ocasiones, y dos de ellas fueron para rematar un centro. El resto de veces, recibió la pelota a unos 30-40 metros de los dominios de Jan Oblak. La movilidad, característica principal del nueve moderno, es también una de las mejores cualidades de Raúl de Tomás. Además, posee un disparo lejano que le permite ser peligroso desde cualquier parte del campo. No en vano, disparó en un total de cinco ocasiones, y fue el que más lo intentó en el partido de cara a puerta. Además, es el máximo goleador del Rayo Vallecano esta temporada, con nueve goles.

 

 

Otro rasgo clave en el delantero contemporáneo es la capacidad de asociación. No solo de espaldas a la portería, como se centraban la mayoría de los pases de los nueves antiguos, sino también de cara. Ese toque de primeras o el control y el pase inmediato que realiza RDT es exquisito, y lanza e impulsa las carreras de Embarba, Álex Moreno o Advíncula. Sin ir más lejos, y siguiendo con las estadísticas del punta rayista en su partido ante el club colchonero, el gráfico de abajo muestra dónde dio cada uno de los 21 pases durante el último partido disputado en el Estadio de Vallecas, y obtuvo un 81% de acierto, muy parecido al porcentaje que lleva durante toda la temporada. Sus dejadas en la zona de tres cuartos de campo son oro puro para la segunda línea rayista. Su mapa de calor, también debajo de este texto, muestra dónde se posiciona RDT, completamente alejado del área.

 

 

 

 

Dicen que lo más importante del fútbol es dominar las dos áreas: la propia y la rival. Con Dimitrievski, el Rayo Vallecano ha conseguido lo primero. Pero con Raúl de Tomás no solo ha conseguido lo segundo, sino el concepto de “área rival” se ha extrapolado a unos metros más allá. Es responsabilidad de Míchel y de los Embarba o Trejo aprovechar el trabajo de Raúl de Tomás: el nueve paradigmático.

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