© 2018 El Deporte Desde Madrid. Todos los derechos reservados.

Ganando (en) el norte

January 28, 2019

  • El Rayo Vallecano acaba con la condición de invicto del Alavés como local mediante una muy seria victoria

 

DEPORTIVO ALAVÉS 0-1 RAYO VALLECANO

 

ALINEACIONES

 

Deportivo Alavés: Pacheco; Duarte, Maripán, Laguardia, Martín; Wakaso, Brasanac, Manu García (Jony 68’), Burgui (Sobrino 75’); Borja Bastón (Guidetti 75’), Calleri.

 

Rayo Vallecano: Dimitrievski; Álex Moreno, Amat, Abdoulaye Ba, Velázquez, Advíncula; Trejo (Bebé 78’), Santi Comesaña, Imbula, Embarba (Álvaro García 65’); Raúl de Tomás (Medrán 87’).

 

GOLES

 

0-1: Raúl de Tomás 47’

 

 

 

Quizá era este el partido más difícil que debía afrontar el Rayo Vallecano desde su notable mejoría. Y quizá también haya sido la mejor actuación de la Franja desde dicho punto de inflexión. Y quizá, esos quizá nos sobren.

 

Y es que Mendizorroza es uno de los feudos que más exigen de toda la categoría. Es uno de esos estadios pequeños en los que la afición y el juego del equipo local estrechan aún más las líneas del campo de juego. De hecho, al Alavés no le había podido ganar nadie en lo que llevábamos de temporada. Ni Sevilla, ni Real Madrid ni nadie lo había conseguido. Y ha tenido que venir el Rayo, con solo dos victorias como visitante, para acabar con esa racha. Hoy, la Franja ha conseguido neutralizar el poderío ofensivo del conjunto de Abelardo, especialmente por arriba. Una de las asignaturas pendientes del Rayo esta temporada era defender los balones aéreos, algo en lo que el equipo babazorro es especialista. Pero el conjunto rayista ha impartido un auténtico máster en defenderlos.

 

Gran parte de la culpa de esto la han tenido los centrales. A Míchel le ha costado, pero por fin ha encontrado a sus hombres en defensa. Con Álex Moreno y Advíncula consolidados desde el minuto uno de la temporada, las dudas se concentraban en los zagueros centrales. Pero desde la llegada de la línea de cinco atrás, esas dudas se han convertido en sólidas certezas. Amat por fin ha demostrado por qué estaba llamado a ser titular indiscutible (su colocación, rapidez y buen trato de balón son sus principales credenciales), Abdoulaye Ba es la gran torre de vigilancia rayista (despeja casi todos los balones aéreos, pero sus robos y su buen pase también le hacen indispensable) y Velázquez está mostrando el nivel que se le detectó hace varios años (si no fuese por Godín, Giménez y compañía, quién sabe qué podría ser de él como internacional charrúa…).

 

Pero las defensas, aunque sean parte indispensable, no ganan los partidos. Eso lo hacen los jugadores diferenciales, los que al final se llevan los aplausos y llenan los carretes de las cámaras de los fotógrafos. En el Rayo hay uno que lo ejemplifica a la perfección: Raúl de Tomás. Hoy marcó un golazo, con un remate de cabeza potente y posterior a dos segundos de suspensión en el aire. Con este tanto, RDT ya lleva nueve goles, y se erige como uno de los baluartes y artífices del cambio de rumbo de la nave de Míchel. El preparador madrileño elogió a sus jugadores y advirtió de que todavía queda lo más difícil: “Le doy mucho valor al triunfo. Aquí no había ganado nadie, y sabíamos que sería difícil. El equipo nunca se dejó ir y estamos vivos. Tenemos que estar muy comprometidos”.

 

Son, con estos tres, trece puntos de los últimos quince posibles. Los números no lo son todo, pero son muestra de que las sensaciones han mejorado notablemente. El Rayo Vallecano ha encontrado su estrella polar, su norte. Ahora, toca seguirlo.

Please reload

Please reload