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El Rayo que no cesa

November 30, 2018

  • En un partido poco vistoso, el conjunto de Míchel consiguió la primera victoria en Vallecas de la temporada

 

RAYO VALLECANO 1-0 SD EIBAR

 

ALINEACIONES

 

Rayo Vallecano: Dimitrievski; Álex Moreno, Amat, Gálvez, Emiliano Velázquez; Santi, Imbula (Elustondo 56’ [Pozo 73’]), Trejo; Álvaro García, Embarba y Raúl de Tomás (Tito 79’).

 

SD Eibar: Riesgo; Cote, Ramis, Paulo Oliveira, Rubén Peña; Cucurella, Diop, Escalante (De Blasis 87’), Orellana; Joan Jordán (Kike García 62’) y Sergi Enrich (Charles 78’).

 

GOLES

 

1-0: Embarba 52’

 

 

 

No siempre pasa, pero el esfuerzo, a veces, tiene recompensa. Qué bonito debe ser estar empujando y peleando a destajo para conseguir algo y finalmente, lograrlo. Que lo pregunten hoy por Vallecas…

 

Decía Míchel que para ganar había que hacer el mejor partido de la temporada. A decir verdad, la actuación del Rayo Vallecano no ha sido ni mucho menos la mejor. De hecho, podría estar en el top tres de peores partidos de la temporada. José Luis Mendilibar, un perro viejo en esto del fútbol, supo jugar sus cartas y neutralizar la salida de balón del conjunto rayista, que perdía la pelota una y otra vez intentando conectar en largo con sus puntales. El Eibar es uno de los equipos más trabajados de toda la Primera División, pues siempre da la cara, siempre compite y siempre sabe qué hacer. Otra cosa es que lo pueda llevar a cabo, porque esto no deja de ser fútbol. Y el fútbol tiene que ver con una infinidad de cosas más que con el planteamiento de los partidos y el trabajo del cuerpo técnico.

 

Y una de esas mil millones de cosas más que influyen en el juego son las sensaciones. El fútbol son momentos, y el momento del Rayo llegó en esa internada de Álex Moreno y Álvaro García al inicio de la segunda parte que culminó la punta de la bota de Embarba, el ayer capitán del “Santa Inés”. Míchel no cambió mucho e plan de juego, y parecía que el Eibar volvería a dominarles en la segunda parte. Sin embargo, ese gol inesperado aupó a la Franja, que se dejó el alma el resto del encuentro, y apeó a los armeros, que vieron cómo su buen hacer durante casi una hora de juego solo tenía como recompensa un gol en contra. A partir de ahí, el partido dejó a un lado los aspectos tácticos y lo emocional tomó forma de balón. El Eibar atacaba con todo para defender su orgullo, y el Rayo Vallecano se agarró con fuerza a sus tres puntos y no los soltó hasta que Undiano Mallenco le dio su beneplácito.

 

Ayer era día para sacar a pasear el orgullo rayista y para felicitaciones. Así lo ha hecho Míchel en rueda de prensa: “Hemos tirado de orgullo y de humildad. El equipo estuvo algo atenazado, pero estar abajo ahoga”. “Es una victoria que necesitaba todo el mundo. Va dedicada a ese aficionado que está siempre en las buenas y en las malas. Se lo agradecemos todo”. Jugadores como Trejo, Velázquez o Dimitrievski también han querido dedicarle los tres puntos a la afición rayista: “Queríamos darle una alegría a nuestra afición”; “Vamos a darlo todo por estos colores”; “Teníamos que ganar, y gracias al trabajo de todos lo hemos logrado. La afición está a muerte con nosotros y no podemos bajar los brazos”. La conjura en la plantilla es total. Todos van a una, y este partido lo demuestra.

 

No cesó el Rayo en su intento de ganar. De lograr su primera victoria en casa. Ayer, lo consiguió. Y con mediante una actuación que ejemplifica lo que tocará hacer si quieren quedarse en Primera. Ese es el Rayo que debe prevalecer. Ese es el Rayo que no cesa.

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