Premio al esfuerzo

February 19, 2017

BASKONIA 99 - 103 REAL MADRID

 

ALINEACIONES

 

Baskonia (20+15+29+25+10): Larkin (17), Beaubois (27), Hanga (19), Voigtmann (10) y Diop (2) -cinco inicial-, Bargnani (8), Budinguer (8), Laprovittola (-), Luz (-) y Tillie (8).

 

Real Madrid (15+29+24+21+14): Llull (23), Carroll (3), Maciulis (2), Reyes (6) y Ayón (13) -cinco inicial-, Randolph (20), Fernández (3), Nocioni (3), Doncic (23), Hunter (4) y Taylor (3).

 

El Real Madrid continúa su particular idilio con la competición. Y más en particular con la Copa del Rey. Los blancos se encuentran en un estado de forma óptimo -que no el mejor- pero si el idóneo para sobreponerse a los problemas que pueda haber en el camino. Con esta filosofía, la de luchar hasta el final, el Real Madrid se ha plantado en su nueva oportunidad de seguir escribiendo los libros de historia del baloncesto con cuatro Copas del Rey ¡consecutivas!. 

 

Estuvo al borde del precipicio ante Andorra. Pero un triple de Randolph le salvó. Hoy ha visto como Baskonia tenía la posesión para empujarle a aquel precipicio. Pero ha evitado el contacto y está en la final. El inmenso trabajo de Sergio Llull en los instantes finales, con siete puntos seguidos, fue vital para poner en valor el buen hacer de un 'niño' -muy entrecomillado- que sigue deslumbrando a Europa, mientras España teme su marcha. La marcha de Luka Doncic. 

 

Si bien el Baskonia comenzó mandando en el partido. Las primeras ventajas locales fueron contrarrestadas por Felipe Reyes. El capitán del conjunto blanco dominó la zona interior para mantener el choque en una igualdad continua que solo rompió Andrea Bargnani con dos triples -de cuatro intentos- para dejar el primer parcial 20-15. 

 

El Real Madrid volvió a responder, pero esta vez lo hizo con cabeza, lógica y una pizca de 'showtime' que trajo consigo 10-2 y un par de alley-opps marca de la casa. La afición local, que llenó el pabellón y provocó el mejor registro de asistencia a un partido de Copa ACB, alentó a su equipo para provocar una reacción, pero la tímida respuesta baskonista se vio mermada por el carácter de Luka Doncic (13 puntos, tres rebotes, dos asistencias y 16 de valoración) y el ímpetu de Randolph (dos triples seguidos).

 

Lo de Luka Donic fue un auténtico recital. Un show que permitió gozar de ventajas importantes al conjunto madrileño. Sin embargo, no fue lo mejor. El Baskonia, con enfado y orgullo, ajustó sus líneas, subió el nivel de la defensa y desestabilizó la tranquilidad blanca con un parcial de 13-2 que le permitió soñar con la final (48-50, min 25). 

 

Y volvió a golpear el conjunto vasco. 76-72, gran parte obrado por Rodrigue Beaubois, devolvió el mando del partido al bando local a seis minutos del final. Era una inyección de moral. El Bakonia estaba mejor desde fuera del perímetro y mandaba ocho puntos por encima a tres minutos del final. Pero era el momento de Sergio Llull. 

 

El de Mahón, el que siempre aparece en los momentos decisivos, volvió a la carga. 7 puntos consecutivos. Igualó el marcador a 89. Y silenció a un pabellón eufórico. El encuentro se fue a la prórroga, en parte porque Larkin erró el lanzamiento que hubiese dado el pase a la final al Baskonia. 

 

El tiempo extra es el escenario de Sergio Llull. Acompañado de Gustavo Ayón, que descubrió una mina de oro en la pintura local, donde arañó dos 2+1 seguidos para meter al Real Madrid en la final de la Copa del Rey 2017. 

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