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La remontada Cristiana, camino de la úndecima

April 13, 2016

REAL MADRID 3 - 0 WOLFSBURGO

 

ALINEACIONES

 

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Varane, m.90); Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema (Jesé, m.84).

 

Wolfsburgo: Benaglio; Vierinha, Naldo, Dante, Ricardo Rodríguez; Luiz Gustavo; Guilavogui (Dost, m.80), Arnold; Bruno Henrique (Caligiuri, m.73), Draxler (Kruse, m.32); y Schürrle.

 

GOLES

 

1-0: Ronaldo (min 14).

2-0: Ronaldo (min 16).

3-0: Ronaldo (min 76).

 

 

Era una cuestión de creencia. La doctrina madridista pasaba por la confraternización antes del partido. El choque comenzó a las 19:00h. Aficionados y jugadores estaban citados para doblar la esquina de Concha Espina que dirigiese al bus al estadio Santiago Bernabéu, donde se escribiría una nueva página en la historia del madridismo: La remontada Cristiana, camino de la úndecima.

 

Los jugadores estaban convencidos, la afición ilusionada y el madridismo unido. Sergio Ramos abrió la veda con un remate de cabeza al larguero. El Madrid gestionó el mayor porcentaje de posesión en los primeros minutos y, acto seguido, dos goles de Cristiano Ronaldo pusieron en órbita al conjunto local, cuando solo se habían disputado 16 minutos de juego. Un pase de Carvajal y un centro de Kroos pusieron a disposición de 'El Bicho' igualar la eliminatoria.

 

La primera llegó en el minuto 14, cuando Carvajal se deshizo de Arnold y puso la pelota en los pies de Cristiano, quien solo tuvo que empujarla para marcar el primero de la noche y desatar la locura en el Santiago Bernabéu. Una locura que llegó a su éxtasis dos minutos después, cuando el luso remató de cabeza el centro desde la esquina de Toni Kroos.

 

La lluvia también se unió a la fiesta del Bernabéu cuando el balón pasó a los pies del Wolfsburgo y escampó -casualmente- con la ocasión de Benzema, a la media hora de juego. La presión del Real Madrid era constante, tanto que Bale recuperó la pelota indirectamente, tras forzar un saque en largo del portero rival que se perdió a las botas de Marcelo.

 

Con el paso de los minutos, el Bernabéu pasó a ser un hervidero. No quedaba otra. Cada posesión alemana era un constante sonido de viento, cada decisión arbitral se miraba con lupa, y se protestaba -por supuesto-, pero lo mejor estuvo en cada ataque local. Los ánimos no cesaron, se mantuvieron perennes hasta el descanso, cuando Ramos aprovechó para pedir más porque lo mejor estaba por venir.

 

En el 56’, Ronaldo probó fortuna pero se estrelló en la barrera. Iba a ser la primera de muchas, la primera de los intentos que forzó el Madrid para alcanzar las semifinales. También se rozó el pase a la siguiente ronda en un pase entrelíneas de Benzema a Kroos, quien centró fuerte y casi supera al portero, tras el rebote de Naldo, que se fue a córner. Era el sexto de la segunda mitad.

 

Los minutos pasaban y todo seguía igual. Incluso, en un espejismo de la fuerza bruta con la que empezó el Madrid, Dante se coló para rematar de cabeza pero fue un disparo muy flojito, que detuvo sin problemas Keylor Navas.

 

Benzema casi pone la puntilla a la noche mágica antes del gol definitivo. El francés aprovechó un lio en el área, entre Bale y él, para volear –muy arriba- el balón. Pero ahora sí, esta vez Ronaldo sí acertó desde la frontal e incluyó al Madrid entre los cuatro mejores equipos de Europa con un disparo seco, pese a la llovizna que estaba cayendo, y Zidane pudo comenzar a rotar.

 

El galo quitó a Benzema para dar aire fresco con Jesé y, con todo decidido, mientras Bale se quejaba de una falta en el campo rival, Modric se encaminaba lentamente al banquillo para dejar a Varane disfrutar de la gran noche blanca. Una noche llena de fé Cristian(@).

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